Saltar al contenido
Miguel Ramírez
← Artículos
Entrevista

Wayne Krantz

Improvisaciones rítmicas...

Guitarrista y compositor de jazz moderno que reparte su vida entre Nueva York y Buenos Aires, Wayne Krantz es un improvisador nato. En sus composiciones utiliza conceptos rítmicos y armónicos de gran complejidad, las que hacen de su estilo algo muy personal.

Por Marcelo Roascio y Miguel Ramírez

Wayne Krantz

“Howie 61” fue el tipo de disco que quise hacer desde hace mucho tiempo. Desde los 90’s imaginé un tipo de música que estaba construida como una canción pop, que tenía letra, que tenía espacios para los solos de un modo convencional, algo más normal, por así decirlo, pero con mi tipo de imaginación. Me llevó unos quince años ver cómo hacerlo, y que fuese lo suficientemente bueno como para grabarlo. Es el único de mis discos que cuenta con mucha gente. Fue grabado en tres ciudades distintas, con veinte músicos diferentes. Es una verdadera producción. Por otra parte, “Good Piranha Bad Piranha” es lo que yo he estado haciendo en vivo por años con mi trío, sólo que esta vez lo hicimos en el estudio. Nunca habíamos hecho un disco así, que fuese tan improvisado. Hace tres discos atrás hicimos uno con el baterista Keith Carlock y el bajista Tim Lefebvre (“Krantz Calrlock Lefebvre”), pero no tenía el grado de improvisación de “Good Piranha…”. Grabamos múltiples versiones de cada canción y yo después me encargué de editarlas. Lo grabé con dos formaciones. En una, Nate Wood toca el bajo y en la otra toca la batería, y después Tim Lefebvre toca el bajo y también están Carlock en la batería y Gabriela Anders en las voces.

JAM SESSIONS

Desde que comencé con mi propio proyecto, no trabajo mucho como sesionista. Me gusta hacer algo de eso, porque me mantiene abierto a otras opciones en lo que a la música se refiere. En mi proyecto hago exactamente lo que quiero. Sin importar lo bueno que sean los músicos, cuando trabajás en otros proyectos, siempre tienen una idea distinta a la tuya sobre lo que debería hacer la guitarra. Y típicamente, la guitarra tiene que estar quietita en el fondo, ir al frente para hacer un solo que sea realmente salvaje, y volver de nuevo para atrás.

Para mí, esa no es una imagen completa. Por eso formé mi propio grupo. En la actualidad, cuando voy a tocar con otra gente, ya saben lo que pueden esperar de mí, lo cual es bueno, ya que no tengo que convertirme en un músico distinto. No soy un estilista, no hago imitaciones de Steve Lukather o de Larry Carlton o de Kurt Rosenwinkel. Sólo puedo hacer lo que yo hago.

Toqué con Steely Dan justo después de mi primer trío con Zach Danziger y Lincoln Goines, con quienes grabé dos discos. Estuve con ellos hasta que armé mi siguiente trío con Lefebvre y Carlock. Hicimos giras desde el ’96 hasta el 2000 creo. Después grabé y giré con Donald Fagen para su disco “Morph The Cat”. Mi dúo actual con la vocalista Gabriela Anders recién está empezando. Yo toqué en sus discos y ella en los míos, pero nunca habíamos hecho algo nuevo juntos. Por lo general no suelo colaborar con nadie, ya que siempre trabajé solo. En Nueva York nunca habíamos tenido tiempo de armar algo juntos, pero desde que estamos viviendo en Buenos Aires, logramos encontrar el tiempo para hacerlo. Su música es muy distinta a la mía, pero como una improvisadora, ella se parece a mí mucho más que nadie a quien yo haya conocido. Por ahora sólo nos presentamos como dúo, pero puede que haya más músicos en un futuro.

ASPECTOS RÍTMICOS

¡Realmente importa quién está tocando la batería! Tocar con diferentes bateristas afecta por completo mi forma de tocar. De ahí es de donde viene mucha de mi inspiración. Mi estilo está basado en la imporvisación. No tengo muchas cosas preparadas al momento de tocar. Creo que si alguien prepara de antemano sus líneas, sus fraseos, sus acordes, entonces es más fácil tocar con quien sea, mientras se trate de alguien que toque bien. Pero con mi estilo, yo confío en mi banda para crear mi música.

Si toco con alguien que improvisa de cierta forma, entonces me lleva a tocar de cierto modo y me vuelve más vulnerable, musicalmente hablando. Lo que pasa es que para mí, ¡ahí es donde está la acción! Me gusta el hecho de que nunca es lo mismo. Un show es distinto al otro.

GROOVÍSIMO

Es verdad que el groove es una parte escencial de mi forma de tocar. Cualquier idea que viene a mi mente tiene un groove de rock o de funk, nunca uno de swing. No soy un fanático de los tresillos (risas). Cuando agarro mi guitarra, en vez de practicar trato de componer, y nunca lo hago desde el comienzo con un ritmo. Pienso en armonía y melodía, y puede que encuentre algo que me guste. Así que lo grabo como para no olvidarme, y después trato de desarrollarlo. Y lo primero que trato de decidir es si esta idea sirve para una estrofa o para un estribillo. Después de que tengo esto resuelto, uso la idea de contraste para componer otra parte. Si tengo algo tranquiilo y meditativo, entonces lo otro tiene que golpear más fuerte. Si estoy en Re, la otra parte tiene que subir o bajar de tonalidad. Si las notas tienen que ser largas o cortas, si tiene que pasar a una tonalidad mayor o menor. Y cuantas más preguntas me hago, mayores serán las guías que tengo para la composición. El problema es que si yo no hago esto y me siento a esperar la inspiración, puedo esperar por mucho mucho tiempo. Entonces llegás a tener cientos de estas ideas que nunca llegan a concretarse en canciones. Si en un set tengo temas lentos, entonces hago algo más movido. Si tengo muchos en mayor hago algo en menor. Trabajo mucho con los contrastes, en oposición a lo que pasa en la música pop, donde los contrastes suceden de disco a disco. A mí me gusta que sean de tema a tema o dentro de un mismo tema. Y esa es una de las razones por las que mi música no es tan popular, ya que es más compleja que la música pop. Tiene más cambios, más movimiento… HERRAMIENTAS No me importan mucho las guitarras (risas). Mientras suenen bien, está Ok. Tengo una Telecaster que me gusta mucho, y ahora estoy usando una Strato Suhr con pickups Mike Landau. Los mics son algo ruidosos, así que les voy a pedir que me hagan un sistema noisless como el de Scott Henderson. Creo que las guitarras son herramientas, nada más. Generalmente no me siento cómodo con las guitarras, así que cuando encuentro una con la que tengo algo en común, la valoro mucho. Me gusta mucho usar pedales. Los empecé a usar con mis tríos, porque no quería resultar aburrido. La guitarra por sí misma puede ser aburrida. Así que por ejemplo, en un mismo tema puedo usar una distorsión para una parte y otra distinta para otra sección. En vivo tengo tres distorsionadores, un delay que uso más como un elemento rítmico, uso un ring modulator, alguna vez uso un wah, o el Freeze de Electro Harmonix. Los efectos pueden cambiar la atmósfera de lo que está sucediendo. Nunca practico con los efectos. Me gusta mantener todo al azar y sorprenderme con lo que pasa en vivo. Eso es lo que me inspira. APRENDIZAJE “An Improviser OS” es un libro que escribí hace unos años, porque descubrí una forma de practicar escalas y acordes que me gustó. También es una forma de practicar la improvisación mientras practicás las escalas. Lo que nunca me gustó de practicar escalas era eso de verlas hacia arriba y hacia abajo. Nada de música, sólo técnica. Así que desarrollé una forma creativa y musical de practicarlas. El libro también es la explicación a porqué pienso que melodía y armonía son la misma cosa. Como consejo, le diría al guitarrista de jazz o fusión que vaya a donde está la música. Aquí en Buenos Aires parece haber una escena jazzera. Entonces, si vivís en el Norte, tendrías que venir a ver qué es lo que pasa. Escuchar bandas, tocar con otros músicos y no necesariamente quedarte a vivir aquí, sino volver a tu lugar y mejorar la escena local. También, si vivís aquí y no está satiasfecho con lo que tenés, entonces andate a Nueva York y hacé lo mismo. Hoy en día todos tienen acceso a YouTube, y no existe la necesidad de moverte para ver lo que sea. Pero sí te tenés que mover para tocar con otros músicos. …Y así fue como Hendrix aprendió a tocar blues. ¡Fue a donde estaba la música!

← Volver a Artículos