Mark Lettieri
Junto con su propio proyecto, este guitarrista participa regularmente en bandas como Snarky Puppy y The Fearless Flyers. Recientemente lanzó un álbum en colaboración con un sitarista indio, y está preparando un nuevo trabajo para guitarra barítono. En la entrevista, luego de su show sold out en Buenos Aires, habló sobre todo esto, sobre el proceso de composición de su material, y sobre lo que significa hacer música instrumental sobre la guitarra.

El último proyecto en el que participé y que acaba se acaba de editar, es el de “Feathered Creatures”. Es una colaboración con un músico de sitar de Bombay, India, llamado Purbayan Chatterjee. Es un escritor, improvisador y músico de sitar muy, muy talentoso y dotado. Lo conocí a través de Snarky Puppy. Se sentó a tocar con nosotros en un show de la banda en India, conectamos de inmediato y nos hicimos amigos. Luego me contactó para tocar en lo que iba a ser su próximo disco solista. Pero mientras trabajábamos en las partes de guitarra, él decidió que tal vez debería ser más un proyecto de colaboración. Así que me invitó a escribir en el proyecto, y en cierta forma, a reelaborar algo de la música, a reorganizar algunas cosas, y a aportar algunas de mi propias ideas. Así fue como se convirtió en una linda colaboración Luego tuvimos a un tercer miembro, un productor llamado Nakul Chugh, que es un tipo realmente talentoso con el diseño de sonido, tocando teclados, loops de batería y todo ese tipo de cosas. Son nueve canciones, y probablemente empecemos a tocar algunos shows con esto. Vamos a tener tantos instrumentos en vivo como podamos. Ya empezamos a ensayar con un baterista, pero creo que probablemente incorporaremos algunas de las pistas del álbum, sólo porque ese tipo de elementos es importante para esta música. Así que creo que será una mezcla de ambos.
CAZADORES DE ESTRELLAS
También, el año pasado salió un álbum que hice con la WDR Big Band (“Mark Lettieri Group Meets WDR Big Band at Studio 4”). Es mi música arreglada por un gran arreglista de Nueva York llamado Michael Abene, que ha estado en la escena durante décadas, y que arregló la música para este trabajo. Volamos con mi banda a Colonia, Alemania, hicimos algunos ensayos, y luego hicimos allí las grabaciones con la WDR en su estudio. Este año, en noviembre, vamos a hacer algunos shows con ellos. Así que ese fue un proyecto muy divertido.
Fue algo difícil, porque si bien los arreglos eran muy buenos, estaban hechos en base a las versiones que estaban en mis discos, y nosotros, cuando tocamos en vivo, con el tiempo las fuimos cambiando. O sea, la forma en que había estado tocando las canciones que yo mismo escribí desde siempre era distinta, y por eso se sintió como si estuviera tocando mis propias canciones por primera vez (risas). Básicamente fue una situación como mitad en vivo y mitad regrabada (overdubbed). Teníamos la sección rítmica y luego la Big Band toda en el estudio, así que no fue demasiado diferente de lo que hacemos normalmente. Ellos fueron realmente buenos adaptándose a cómo opera mi sección rítmica. Pero creo que lo que fue un desafío, fue simplemente recordar las diferentes estructuras que ellos habían ordenado. Había algunas secciones de solos diferentes, arreglos y cosas así, a las que no estábamos acostumbrados. Pero salió realmente genial. Estoy orgulloso de eso.
REGLA DE CÁLCULO
En lo que es la composición de mi música, yo no la escribo. Es más, cuando fue lo de la WDR Big Band, el director escribió sus arreglos de vientos encima de mis canciones, y yo tenía una partitura, lo cual fue muy divertido porque yo no leo mi propia música. Así que estaba como: "...supongo que eso es lo que estoy tocando aquí" (risas). Pero eso fue genial.
Como decía, tengo un estudio en casa donde puedo grabar múltiples instrumentos y programar baterías. Por eso, si tengo una canción que quiero crear, hago un demo en casa, y luego busco a los músicos que quiero que la toquen. O sino, entramos al estudio y lo hacemos. O también puedo enviarles a mis músicos correos electrónicos con las partes, y ellos las tocan.
Cada vez que estoy escribiendo algo, mi mayor meta es tratar de lograr una melodía memorable, o una progresión de acordes memorable, o un riff, o algo que tiene que sentirse como una composición. Mis artistas de guitarra favoritos, generalmente sólo tienen música que me gusta. Como que ya pasé la etapa de preocuparme por ser el mejor, o ser el más rápido, o ser el más emocionante. Ya no me importa tanto eso. Quiero hacer música que mueva a la gente. Y me doy cuenta de que muchas veces, cuanto menos toco, mejor es la canción. Y eso es simplemente porque ése es el tipo de música que me gusta escuchar. No quiero escuchar un disco de guitarra que sea 90% solos de guitarra y 10% canción. Eso no es lo que me importa.
No he escrito nada nuevo en un tiempo, porque estuve terminando un disco de la próxima música para guitarra barítono, que sería el tercero de la serie (“Deep: The Baritone Session”), así que actualmente no estoy en mi espacio mental creativo. Pero para escribir, podría inspirarme con cualquier cosa. Si en algún momento encuentro una idea musical que se siente importante, intento asociarla con algo que no sea musical. Puede ser una persona, un lugar, una cosa, un sentimiento, un color, una experiencia, lo que sea. Y eso como que me ayuda a guiarme a través de toda la composición.
Cada pieza que traigo a la composición tiene que recordarme de alguna manera a esta cosa no musical. De esta forma, la canción tiene un propósito. Ahora, lo gracioso es que debido a que hago música instrumental, la otra persona podría escuchar algo en la canción que yo no escuché, ¿verdad? Como que vos podrías pensar que esta canción es sobre esto, aunque la canción sea sobre esto otro, lo cual creo que es realmente genial. Perto sí, casi todo lo que escribo tiene algún tipo de conexión no musical, y eso es lo que me lleva desde la primera cosa, ya sea un riff o una melodía o una progresión de acordes o un groove o algo, hasta el final.
Cuando encuentro una melodía, en lo que es la base armónica, los acordes, simplemente voy probando cosas. A veces lo escuchás de inmediato, y otras veces es como que esto otro lo está llevando demasiado hacia otro lado. Pero eso es parte de la diversión de componer.
ÁNGELES AZULES
Otro de los proyectos en los que participo es el de The Fearless Flyers. Y probablemente tenga que darle el crédito a Jack Stratton de Vulfpeck por ocurrírsele esa idea. Tener una banda con guitarras en tres registros, con afinación estándar, afinación de barítono, y afinación de bajo, sumado a un baterista, es genial y con mucho groove.
Él involucró primero a Cory Wong y a Joe Dart, y luego le encargó a Cory básicamente encontrar al tipo de la guitarra barítono y al baterista. Por eso, él se comunicó con Nate Smith y conmigo, y eso en realidad fue todo. Fue tan simple como mandar un correo electrónico. Empezamos haciendo cada año estos EPs en vivo en un estudio en Los Ángeles, y ahora ya llevamos cinco o seis discos en esto. En lo que es la composición de los temas, cada uno trae cosas, ideas. A veces son composiciones totalmente pensadas, a veces son sólo un riff, y luego unimos lo que trajo cada uno. Por lo general se escribe ya sea en coautoría, de forma individual, o simplemente lo armamos como un rompecabezas en el estudio. Sin embargo, el proceso es bastante colaborativo.
Si bien en este tipo de proyectos sigo siendo el mismo tipo de guitarrista, es probable que en mi material como solista haya una influencia de rock mucho mayor que cuando participo en estas cosas. Con los Flyers es definitivamente más como groove directo, funk, jam, obviamente con menos instrumentación y producción; es más como un groove despojado. En realidad, casi como un ensamble de percusión afinada, donde todos simplemente tocamos más percusivamente. Yo abordo el escribir para los Flyers de manera diferente, porque sé que las canciones tienen que ser un poco más concisas. No quiero decir limitados, pero como no tenemos tecladista o no tenemos vientos ni nada... Así que intentamos no llevarlo demasiado lejos del sonido central, que es un enfoque bastante simple. En cambio, con mi propia música puedo volverme loco y hacer cosas progresivas raras.
En lo que es su sonoridad, tenés que ser muy consciente sobre dejar espacio para el bajo, por ejemplo. Y a veces no soy muy bueno en eso, y toco de más (risas). Pero sí, cuando escribo para barítono, tengo que ser muy consciente de lo que va a hacer la línea de bajo, o el bajo del sintetizador. A veces, eso es en realidad como una alternativa genial de producción, En lugar de tener un bajo eléctrico, usás un bajo de sintetizador, porque podés obtener una textura totalmente diferente a la de un instrumento de cuerda. Y eso ayuda a que los rangos y los timbres de los dos funcionen juntos un poco más.
PATRULLA ACROBÁTICA
Hace dos años estuve de gira con la banda de Cory Wong, y trabajar con Cory es una maravilla. Es como mi hermano. Nos llevamos genial. Ahora en diciembre salimos de gira por Europa con un proyecto llamado “Fretboard Odyssey” junto a Ariel Posen. Con Cory conocemos bien nuestros estilos y también las fortalezas de cada uno. Colaborar con él es en realidad bastante fácil, lo cual es lindo. Porque a veces, trabajar con otro guitarrista, no es que sea difícil, pero... Y creo que al tener diferencias muy marcadas, es lindo capitalizarlas y proponer algo genial. Últimamente, un poco la dinámica en los Flyers es que él es el tipo de la armonía y yo soy el de la melodía. Usualmente, a él le gusta traer una parte de acordes rítmicos, y luego yo escribo una línea principal encima de eso, o algo en la guitarra barítono o lo que sea. Cuando compongo música para la guitarra barítono, si sé que quiero escribir música de barítono, entonces ni siquiera agarro la guitarra de afinación estándar. Estoy tratando de pensar en casos en los que haya empezado en estándar y luego lo haya pasado a barítono, pero creo que viven en dos mundos diferentes en mi cabeza. Cuando agarro la guitarra barítono, estoy pensando en la melodía, pero realmente estoy pensando mucho en el groove. Por eso es que tomo ese enfoque tan pronto como agarro el instrumento.
Como decía antes, no me gusta escuchar discos de guitarra donde el solo de guitarra es más largo que la canción. Muchas de mis bandas favoritas son bandas de pop, rock o R&B, donde el solo es de dieciséis compases. Mis solos de guitarra favoritos son los solos de guitarra de ocho compases de Eddie Van Halen, que son muy geniales, y luego vuelve a la canción, que también es muy genial. Así que si puedo hacer eso en un contexto grabado, entonces siento que tengo una mejor composición. Ahora, tengo algunas canciones que tienen solos más largos, pero también me gusta dejar eso para el show en vivo. Si queremos estirar algo, lo estiramos. O si queremos mantenerlo conciso como en el disco, lo mantenemos conciso. Pero tengo que entender que si estoy presentando un show con estas canciones, tienen que sentirse como canciones. No quiero que vengas al concierto, escuches dos canciones y digas: “Creo que ya escuché todo; ya sé qué va a pasar ahora”. Solos de guitarra de 40 minutos. ¡No, eso no! (risas). Creo que como guitarrista, soy lo que se podría decir un shredder melódico orientado al rock, influenciado por el soul, y amante del groove, que disfruta de la armonía del jazz. Lo que me gusta de hacer álbumes y hacer canciones y producir canciones, son las elecciones que podés hacer con los sonidos. No tiene que ser el mismo sonido de guitarra toda la canción. Por eso, en vivo uso muchas de las combinaciones que me ofrece mi guitarra, la Fiore PRS. Eso no significa que necesités traer todo un rack de pedales. No se trata de efectos, se trata más de dinámicas. Y creo que eso es lo que atrae a la gente a escuchar mi material, y también atrae a la gente al show en vivo. Sino, es una sola cosa todo el tiempo. Me gusta poder tener esa diversidad de sonido, porque crea una experiencia musical más interesante para todos.
Si tenés todos estos sonidos en tu guitarra, más vale que intentes usarlos. Pero también tenés que tener cuidado, porque no querés que suene como que están pasando tantas cosas, que estás perdiendo el hilo de la conversación. Pero sí, algunas melodías necesitan tener este timbre, otras este, y ciertos riffs tienen que hacer esto otro.
ASCENSO CONSAGRADO
Cuando salgo de gira, usualmente llevo una guitarra con afinación estándar y una barítono. Pero algunas de mi canciones están en La y algunas en afinación de Si, y eso fue un poco por casualidad. Este riff simplemente se siente mejor un tono entero por encima de donde estaría normalmente. Por eso es que ahora estoy atrapado, poniendo un capo en el segundo traste de mi barítono. En un mundo perfecto tendría dos barítonos diferentes, y alguien que me las entregue en medio de un concierto, ¿verdad? Pero al tener que hacerlo todo yo mismo...
En lo que es el diseño de mi guitarra PRS, la Fiore que usé aquí en Buenos Aires, trae un acabado satinado en un color llamado Amethyst (amatista), que es como un lavanda. Se daña mucho más fácil que los acabados brillantes, ¡pero creo que se ve genial! Trae once opciones tonales diferentes, sumando la llave de cinco posiciones con los push-pull. De este modo, además usar los mics individuales, puedo poner el doble bobina en serie o en paralelo, y hasta puedo usar por ejemplo los tres pickups juntos. El mástil es de arce (maple) y el cuerpo tiene un lindo veteado, ya que su terminación es mate. Tiene 22 trastes, y en lo que se refiere al mástil, al diseñarla empezamos con un pattern regular de PRS, y luego ensanchamos un poco la parte trasera. Tengo otra que tiene los bordes ligeramente más delgados, y creo que tal vez quiera hacer eso este modelo. Todas están hechas a mano, así que es como que cada una es única, lo cual es la belleza de las guitarras, ¿verdad? Las pastillas tienen mucha mucha flexibilidad. Como que de entrada son bastante brillantes, así que en realidad me gusta bajar un poco el tono. Normalmente lo mantengo alrededor de cinco. Pero si realmente necesito ese empuje extra lo abro a diez, lo cual es interesante, porque en mi experiencia previa con guitarras de bobina simple, nunca usaba las perillas de tono.
Simplemente dejaba todo en diez. Pero en ésta, tenés un lindo rango. También tengo un par de Fiore con trastera de palisandro, las cuales me encantan. Tienen dos humbuckers. En lo que son las cuerdas, algunas de mis Fiore tienen.010, y otras como esta que traje tienen de 9 1/2. Depende un poco de lo que esté tocando. Para mi show me gusta un poco menos de resistencia, porque toco todo el concierto, y son muchos solos y melodías y estiradas. En un show como el de Snarky Puppy, es principalmente guitarra rítmica, así que podría querer un calibre un poco más pesado para ese tipo de cosas. Cuando la guitarra salió por primera vez, ya venía con 9 1/2, y usé eso tal vez por tres años. Luego me pasé a las .010 por otros tres años, años, y ahora volví a las 9 1/2.
VIAJERO UNO
En lo que es mi sonido sobre el escenario, realmente prefiero usar un amplificador de verdad y monitores de piso. Supongo que podría pasar a monitores intraurales (in-ears), pero simplemente no es algo disfrutable para mí. Tengo que sentir el escenario, sentir el amplificador y lograr el acople (feedback). Esa es la única cosa que no podés obtener con los modeladores. Quiero decir, toda la belleza de la guitarra eléctrica distorsionada es que se vuelve salvaje, indomable. ¡Por eso nos gusta Jimi Hendrix! Con un modelador, tocás una nota y es como que ése es el final, ¿sabés? Sí uso modeladores en el estudio, para ese tipo de situación más controlada. No tengo ningún problema con usar plug-ins o cosas como Kemper o lo que sea. Pero en vivo necesito sentir ese gabinete. Hasta estoy pensando en pasar a dos cajas de 4x12, para ser honesto. Para Snarky Puppy, nadie usa monitor intraural. Sólo el baterista y nuestro violinista usan in-ears. Pero pero todos los demás estamos sólo con amplificadores y monitores de piso. Usé in-ears con la banda de Cory Wong y es genial, funciona. Pero creo que mucho de eso tiene que ver con el tipo de música que estás haciendo. Para el Mark Lettieri Group, no sé si realmente funcionaría. Así que, ya veremos. Volvé a encontrarme en dos años cuando esté usando in-ears (risas).
La pedalera
La base de la pedalera de Mark Lettieri es... una tabla de cortar que se usa en la cocina, de unos 43 cm. de largo, cosa que al guitarrista le queda muy cómodo al viajar, porque le cabe en un estuche con rueditas (rolling laptop case) de una laptop. Sobre esta tabla, Lettieri tiene un pedal Keeley Monterey que tiene fuzz y modulación, pero el guitarrista sólo lo usa como un fuzz para boostear otros pedales. El siguiente es el Pigtronix Octava Micro, que es un distorsionador con una octava arriba. Le sigue el Melody EQ/Drive, que es un overdrive con ganancia mediana, con un ecualizador de seis bandas.
El próximo en la cadena es el Hot Rubber Monkey de J.Rockett Audio Designs. Se trata de un overdrive diseñado para sonar como un ampli Dumble. Antes de los overdrives, Lettieri tiene conectado un MXR Phase 95, que combina un Phase 90 y un Phase 45 en un mismo pedal. El guitarrista lo tiene seteado en la opción de Phase 45. En la pedalera y después de los overdrives, Lettieri tiene un pedal de volumen Dunlop (X) DVP4 Mini, que es la misma marca de sus cuerdas (9,5/44) X Light+. En el final está el Plethora X5 de TC Electronics, con el que maneja todos los efectos de tiempo como chorus, delay, reverb y armonía. Toda la pedalera, que se alimenta con una fuente Strymon Ojai, desemboca luego en una caja que divide su señal (left/right), la cual va a dos amplis que varían en marca y modelo, dependiendo siempre del backline que le proporciona el lugar donde haga su show. En el caso de Argentina, Lettieri usó dos amplis Fender Hot Rod DeVille. Mirá el video donde Mark Lettieri nos habla sobre su guitarra.